Los españoles no reconocemos el valor que aporta la tecnología RFID para mejorar la competitividad y reducir los procesos empresariales que no aportan valor a la cadena. Esta es la conclusión clara que se desprende del estudio realizado por Dipole RFID en referencia al interés despierta el RFID en Europa.
El ejemplo más claro se ve en la Tasa de Crecimiento del RFID en Europa, que es del 36,88%, prácticamente lo mismo que en Estados Unidos, que tienen una tasa del 39,03%. En España estamos en un ridículo 2,68%, a la cola de los países de la zona Euro.
El motor europeo para la adopción de nuevas tecnologías, como el RFID, enfocados a la mejora de los procesos empresariales, sigue siendo Alemania con una tasa de crecimiento del 78,14%, un fuerte incremento que hizo su tirón a mediados del año 2009.
Pero aquí no acaban las sorpresas. Si comparamos la tasa de crecimiento del Barcode en Estados Unidos, que es del 13,92%, con la de España, que es del 38,82%, parece que estemos como anclados en el pasado y, quizás, corrobora una vez más que el crecimiento económico que tuvo España en los años anteriores no fue gracias a la competitividad, sino a la burbuja inmobiliaria que ya nos ha explotado y que tardaremos tiempo en digerirla.
Con referencia al PIB a valores del PPA (paridad del poder adquisitivo)
Pero si que entenderemos el ratio con referencia a los habitantes de cada país. En España se interesan por el RFID 8,36 personas por cada mil habitantes, en Francia 16,32 y en Alemania 40,20, es decir, un 380% más que en nuestro país.
La conclusión es clara, "estos datos reflejan la poca confianza que los españoles tenemos en nuestra economía y en el futuro de nuestro país".
Pero si queremos la parte llena de la botella, tenemos una referencia clara a seguir para poder ser competitivos y rebajar drásticamento los costes empresariales:
Consultar: Beneficios del RFID




