Se repasan algunos de los postulados y actuaciones más optimistas sobre el desarrollo de la Sociedad de la Información (SI) provenientes de autores como Alvin Toffler o Allen H. Neuharth, en confrontació
Cuando una teoría no puede ser reexaminada, no tiene fecha de expiración;
María Pilar Diezhandino Nieto sobre los prolegómenos
En efecto, cinco años antes de que apareciera el primer número de la revista TELOS, Alvin Toffler publicaba La tercera ola (The Third Wave, 1980), un auténtico best seller en su época. Es ‘tercera' porque sigue a la primera -la revolución agrícola- y a la segunda, la industrial. Es, pues, una revolución. Resultó un éxito sin paliativos.
La computerizació
La prensa atravesaba una de tantas crisis de su historia. Esta vez sobrevenida por la llegada de nuevos formatos televisivos, por nuevas exigencias del sector publicitario, en respuesta a la oportunidad que había hecho posible el cable y su flexibilidad para instalarse en pequeñas comunidades, barrios, reducidos segmentos geográficos, sectores diversos de intereses. Especializació
La crisis en las grandes cadenas de televisión norteamericanas (ABC, CBS, NBC), consecuencia de la reducción de audiencia -que pasó del 72 por ciento de 1980 al 63 por ciento en 1986- tuvo mucho que ver con esa experiencia. «El cable desmasifica al auditorio, esculpiéndolo en múltiples minipúblicos»
recoge de su visita a la Warner Cable Corporation, en Columbia (Ohio), su impresión sobre el sistema Qube, que «ofrece al abonado treinta canales de televisión y presenta programas especializados para todo
el mundo, desde niños en edad escolar hasta médicos, abogados o el público de ‘sólo adultos'».
El posible fin del soporte papel sólo se planteaba entonces ante la competencia del audiovisual. Con la aparición en 1980 de la CNN (Cable News Network) y el inicio de las cadenas de información ‘todo noticias' -24 horas al día, 7 días a la semana- la debacle parecía devastadora.
No obstante, con la innovación las tecnologías electrónicas trajeron la esperanza. Su capacidad de almacenamiento permitía el beneficio de nuevas formas de aprovechamiento, selección y comercializació
En el mundo de la prensa se impusieron términos como zonificación, diversificació
¿Una nueva civilización?
El Toffler de La tercera ola aparece en este escenario con aires proféticos. Una aparición anunciando la nueva civilización. La primera civilización ‘extraordinariamente nueva', ‘verdaderamente humana' de toda la historia. La era de los medios de comunicación desmasificados, que cierra la brecha histórica abierta entre productor y consumidor y da origen a la economía del ‘prosumidor' del mañana... Nada de masas de personas que reciben todas los mismos mensajes; ahora grupos desmasificados pequeños se enviarán entre sí grandes cantidades de sus propias imágenes; se asediarán y bombardearán entre sí con fragmentos de imágenes, contradictorias e inconexas, que conmoverán, destelleantes, nuestras viejas ideas. Es la ‘cultura destellar'. Y más que pronosticar, confirma la creación de una ‘conciencia planetaria'...
En respuesta a ello, Young le recriminó que en su optimismo planetario no decía, por ejemplo, cómo Sudán será capaz de competir con ITT en la producción de microprocesadores o cómo los israelíes podrían lograr la paz con los palestinos... Y contrapone otra realidad: desde Gutenberg, pese al avance de las más sofisticadas tecnologías, guerra, hambre, polución, desigualdad, han amenazado, de manera creciente al mundo... Le acusa de imponer esa clase de teoría que se cree poseedora de toda la verdad, que se asimila a las leyes universales invariables, que crea «falsas estructuras de conocimiento, de esperanza y entusiasmo, de pensamiento e ideas»... La ideología puede ser peligrosa cuando se pretende mesiánica.
Los nuevos ideólogos
¿Qué diferencia hay entre aquel profético Toffler y el discurso actual del ‘poder hipnótico de lo breve y fragmentado'?
Una pléyade de nuevos ideólogos ha abundado con la retórica digital en su optimismo redentor. Cierre de filas en torno a las nuevas verdades: la democracia y la liberación individual que proporciona la Red, el culto a la información fragmentada, la inteligencia colectiva, las nuevas formas de socializació
No extraña que Lipovetski (Lipovetski & Sebastián, 2006) haya acuñado el término de ‘hipermodernidad' o que un adelantado a su tiempo, Baudrillard (1984), hablara de hiperrealidad (lo más real que lo real), haciendo alusión a la idea de ‘proliferar al infinito', que parecía un imaginativo simbolismo pero que pasó a convertirse en la seña de identidad de nuestra época. ¿Qué si no han venido a representar las redes sociales y el valor de autoafirmació
Para leer el artículo de María Pilar Diezhandino Nieto en su totalidad: http://www.scribd.com/



